La vuelta a las rutinas


El periodo vacacional toca a su fin, para muchas personas ese proceso adaptativo a la rutina y a la vida laboral o doméstica supone un gran malestar y frustración, es lo que se conoce como síndrome postvacacional. Se produce al romper con los hábitos adquiridos en verano, donde hay mayor relajación, las actividades cambian y también los horarios, para volver a la rutina del curso donde hay mayor rigidez y obligaciones.

Síntomas de malestar

Tanto física como emocionalmente se manifiestan síntomas depresivos leves:

- Emocionalmente:

Ansiedad, estrés romper con la relajación estival, puede activar nuestra ansiedad por encima de lo razonable, si no lo sabemos gestionar adecuadamente. • Tristeza, angustia, hay que estar alerta, la tristeza puede ser un síntoma de que no estamos en la vida donde queremos estar y que las rutinas habituales no nos hacen felices. Es el momento de pensar en hacer cambios vitales. • Irritación, incluso agresividad: Es una señal de que no estamos bien, todo nos molesta y tendemos a enfadarnos con las personas que están a nuestro alrededor, es nuestra forma inadecuada de canalizar el enfado y la frustración. • Falta de motivación: Nada nos interesa, incluso las cosas que antes nos gustaba hacer, pueden perder temporalmente nuestro interés, provocándonos cierta sensación de vacío

- Físicamente:

• Cansancio. • Sueño. • falta de concentración,. • fatiga muscular. • ciertas somatizaciones como dolores de cabeza o de estómago…

Consejos para la vuelta

- Si puedes vuelve unos días antes de empezar a trabajar para que tengas tiempo de reubicarte y mentalizarte de que empieza una nueva etapa.

- Comienza a normalizar horarios unos días antes de empezar a trabajar.

- Márcate nuevas metas para el invierno, retoma actividades que dejaste atrás o inicia otras nuevas que te ilusionen.

- Contacta con tus amistades y comienza a normalizar tus relaciones sociales y familiares habituales y no te cierres a otras que puedan surgir.

- Trata de pensar en positivo: Estar activo laboralmente, disfrutar del trayecto al trabajo leyendo un libro o escuchando música, Compartir buenos momentos con compañeros de trabajo o clientes, cafés, comidas, trata de llevar tu mente hacia las cosas positivas que tiene tu día a día.

- Si puedes incorpórate progresivamente en cuanto a carga de trabajo, Si puedes, déjate un par de días para volver a tomar contacto con tu trabajo, cuando quieras darte cuenta ya estarás a pleno rendimiento. Es un buen truco incorporarse jueves o viernes para así tener el fin de semana próximo tras la incorporación.

- Realizar ejercicio físico y llevar una vida saludable es un factor importante que nos hace sentirnos más vitales y preparados para la actividad diaria.

- Si no tienes trabajo y tu objetivo es tenerlo, este es un buen momento para trazar un plan de búsqueda activa, revisa tu Curriculum, regístrate o actualízate en las webs de empleo, prepara tus entrevistas. Haz de la búsqueda de empleo tu trabajo y encáralo con ilusión.

Es normal sentir cierta pena por dejar a tras el periodo vacacional pero si este proceso de adaptación dura más de una o dos semanas o los síntomas se intensifican hay que pensar en buscar ayuda, ya que puede estar iniciándose un trastorno que nos indica que es necesario hacer otros cambios importantes en la vida de la persona que lo padece. Si solo no puedes, busca ayuda profesional. #eidem #vacaciones

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