Relajación y pautas durante el confinamiento



PERIODO INICIAL


En un principio pensábamos en esto con cierta incredulidad, como una oportunidad, unos días de cierto descanso trabajando desde casa, aprovechando para la vida en familia o para hacer esas cosas que teníamos aparcadas, se suponía que íbamos a tener mucho tiempo libre, los memes circulaban y nos divertían en ese periodo inicial y mitigaban el miedo. Pero cuando la situación se alarga, ya no lo vemos igual, nos hace conscientes de que eso sólo fue un espejismo ante la novedad y que ahora esa realidad se prolonga ante un escenario aún incierto.


PERIODO DE ADAPTACIÓN


Ahora toca un momento diferente, hay que adaptarse a una situación que no hemos elegido, que nos priva de libertad y que no sabemos cuanto va a durar.


Cuanto más logremos flexibilizar los acontecimientos y adaptarnos a ellos, mejor vamos a sentirnos. La clave es vivir el presente tratando de disfrutar de las pequeñas o grandes cosas que nos ofrece la situación, vivir hoy disfrutar hoy y no pensar en cuando acabará esto. Eso se escapa a nuestro control, por tanto no es adaptativo angustiarse con la fecha, podemos por supuesto hacer proyectos para cuando esto acabe e ilusionarnos con ello, pero sin olvidar disfrutar del presente.


PAUTAS PARA SOBRELLEVAR EL CONFINAMIENTO


Controla tus pensamientos

Con la prolongación del confinamiento es muy probable que aparezcan pensamientos negativos, es normal, pero si me centro en ellos el malestar aumentará. Recuerda que son tus pensamientos y los controlas tú, y según pienses, así te vas a sentir.


Si entras en el bucle de “esto es horrible” ”no termina nunca” “Cuando salgamos todo habrá cambiado” etc. Es muy posible que nuestro estado emocional sea negativo, debo prestar atención y localizar esos pensamientos para pararlos y no dejarlos avanzar, puedo utilizar un distractor como un cambio de actividad y si ya he trabajado antes el control cognitivo, puedo tratar de controlar la situación con el auto debate. Lo que no debo hacer es dar rienda suelta a pensamientos negativos, centrándome en ellos.


Continuar con las rutinas


Seguramente a lo largo de este tiempo, ya habrás creado rutinas adaptadas a la situación. Chequea si son adecuadas para ti y si ves que alguna te crea malestar, modifícala.


Debemos seguir teniendo claro que no son vacaciones en las que nos podemos saltar normas y rutinas. Es un nuevo periodo donde tenemos que vivir de otro modo. Tanto si puedes trabajar desde casa, como si no lo haces, es importante que los días tengan una estructura con la que te sientas a gusto y que esa estructura varíe y se relaje durante el fin de semana.


No te autopresiones


Las personas con perfil perfeccionista y autoexigente, pueden correr el riesgo de pensar que están perdiendo el tiempo, que nada de lo que hacen en esta situación es suficiente y pasan el día sin parar de hacer mil cosas, trabajo, lectura, deporte, cocinar, ver series, o culpándose por no estar haciéndolas. Eso sólo añade frustración y malestar a la situación, debo darme permiso para parar y no hacer nada, si así lo elijo.


Es peligroso, sobre todo si teletrabajamos, caer en tener todo el tiempo el ordenador abierto, con el trabajo a la vista, en la medida que puedas, dale un espacio al trabajo y otro al ocio, haz una rutina de horas de trabajo y después cierra todo lo relativo a ello y disfruta de otras cosas que te gratifiquen o de quedarte a solas relajándote, sin más.


Cuida la comunicación


Estar junto a tu familia o pareja tantas horas al días hace que afloren los conflictos, bien por tener diferentes formas de hacer las cosas o bien por la frustración que sentimos por nuestra gestión personal de la situación y que podemos descargar con quien tenemos al lado.


No es momento de reproches, ni de tomar decisiones trascendentes. Habla con tu pareja, con tu familia desde tus sentimientos, no desde lo que el otro hace mal, trata de respetar su opinión, no tienes porqué compartirla, ni convencer nadie. Es una buena época para practicar la escucha activa y la empatía con aquellos con los que convives.


Mantén tu vida social.


Vivimos en un país donde se sale mucho a la calle y ese es el lugar principal de relación social, sobre todo cuando empieza el buen tiempo. Estar en casa no implica aislarse del mundo, debemos seguir hablando por teléfono o redes sociales, tanto o más que antes con compañeros de trabajo, familiares, amigos, quizá es un buen momento para retomar antiguos contactos que quedaron en el camino por diversas circunstancias. Buscar apoyo y compañía en estos días es fundamental y si el confinamiento lo pasas en soledad, es aún más importante.


Piensa que tenemos un objetivo


Si vivimos esto como una imposición, nos generará desagrado y frustración, piensa que hacemos esto por algo. Es un objetivo común, una responsabilidad con toda la sociedad, queremos parar esta pandemia y por eso estamos en casa, haz tuyo ese objetivo si no lo has hecho ya. Es mucho más fácil cumplir con una situación incómoda si la integramos y lo vemos como algo que hacemos voluntariamente, por un motivo importante.


No destruyas


Trata de ser positivo con las personas que te rodean, no te ancles en la crítica fácil, eso genera malestar, y además no ayuda a nadie eso no va a cambiar la situación, ya llegará el momento de criticar. Céntrate en lo que sí puedes hacer, colabora en lo que puedas como dar apoyo emocional a amistades, hacer mascarillas, ayudar a la gente mayor y más vulnerable con sus compras, y otro montón de acciones solidarias que estamos viendo y muestran lo mejor del ser humano, haz lo que se te ocurra, pero siempre en positivo, te ayudará a sentirte útil y mejor, estarás construyendo sociedad.


Aprende a relajarte


Introduce un rato de relajación de 20- 30 minutos todos los días, si nuestro cuerpo se relaja a diario será más difícil que se active irracionalmente y nos ayudará a ser mucho más racionales y positivos con nuestros pensamientos.


En momentos puntuales y cuando ya la hayas practicado varias veces puedes acudir a las pautas sin el audio y hacer microrelajaciones.


Te recomendamos que hagas esta técnica de relajación, basada en el método de Jacobson de tensión-distensión, escucha el audio y sigue las instrucciones, notarás como tu cuerpo se desactiva y te ayuda a realizar reflexiones más tranquilas con mayor facilidad.


No se trata de hacerla cuando sientas ansiedad, si no todos los días, como rutina, para enseñarle al cuerpo a experimentar sensaciones diferentes. Ese aprendizaje, nos ayudará a relajarnos cuando lo necesitemos.


La relajación siempre es positiva, pero en esta época es una aliada fundamental.

Pincha aquí para realizar la técnica, si quieres, para mayor comodidad, te lo enviaremos como audio a tu correo personal totalmente gratis, sólo tienes que solicitarlo en info@eidem.es


TECNICA DE RELAJACIÓN

Si precisas una mayor ayuda, te recordamos que seguimos atendiendo a todos nuestros pacientes con toda normalidad, vía online. #eidem #relajación #covid-19 #coronavirus #relajacionjacobson


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