¿Eres feliz?


Quien no se ha preguntado alguna vez qué podemos hacer para ser felices. Podemos tener todo lo que aparentemente parece que da la felicidad y aun así sentirnos desdichados. Por el contrario, hay personas que sin tener nada son las más felices del mundo.


El concepto de la felicidad es arbitrario, depende de cada persona, de lo que pone en valor y de la aptitud que tenga hacia la vida y los acontecimientos.


La felicidad no es un estado permanente, es la suma de momentos felices o especiales y el valor que le damos a cada uno para que perduren en nuestra memoria.


Si sólo me fijo en lo negativo, en lo que me falta o en lo que no consigo la percepción de mi felicidad será peor que si pongo en valor lo bueno que me ocurre o tengo.


Actitudes que dificultan son el perfeccionismo, la inmediatez, la falta de paciencia, baja autoestima, ser poco flexibles y el inconformismo constante entre otras.


Pero ¿qué podemos hacer para mejorar nuestra percepción de la felicidad? Algunas de estas ideas te pueden ayudar.


1. Pasa tiempo con amigos o familiares

Somo seres sociales y el reunirnos con personas con las que conectamos nos hará sentirnos más capaces y las dificultades las abordaremos mejor. Sentirnos parte de un grupo nos da una red de apoyo que nos fortalece y ayuda a sobrellevarlo mejor.


2. Cuenta lo que te pasa

Contar lo que nos pasa ayuda a descargas las emociones negativas que asociamos a los recuerdos. También facilita contrastar nuestra percepción y verlas desde otro punto de vista o bien a ver otras soluciones que en un primer momento, por nosotros mismos, no hubiéramos visto.


3. Acéptalo

Es importante aceptar lo que nos ocurre y no estar en continua lucha con lo que nos gustaría o lo que pensamos que debería ser. La aceptación no implica conformismo. Aceptamos y a partir de ahí vemos qué podemos hacer para cambiar la situación con los recursos que tenemos. Es ser proactivos, lo que no ayudará a pensar que SÍ se puede.


4. Practica la gratitud

Practicar gratitud significa expresar agradecimiento por las cosas que tienes en tu vida. Cuando te enfocas en aquello por lo que estás agradecido, aumentas tu felicidad porque cambias tu forma de pensar de ser negativo (pensamiento de lo que te falta) a ser positivo (pensamiento de lo que tienes).


5. Haz ejercicio

Practicar alguna actividad física genera una sensación de bienestar y potencialidad que afecta también a nuestro cerebro y a nuestra forma de ver la vida. No hace falta grandes metas. Andar, nadar o practicar algún deporte puede ser suficiente.


6. Hábitos de sueño y de comida

El mantener una buena higiene del sueño durmiendo las horas necesarias y tener buenos hábitos alimenticios ayudan a sentirse mejor, tener menos problemas médicos y redundará en una mejor salud en general.


7. Practica el altruismo

Ayudar a los demás nos hace salir de nosotros mismos y de nuestras preocupaciones y tomar conciencia de que hay personas que pueden necesitar más que nosotros. Las acciones de voluntariado redundan en nuestro bienestar y nos hace recibir más de lo que damos: una sonrisa, un agradecimiento, una mirada de afecto nos hará conectar con lo mejor del ser humano.


8. Dedícate tiempo

Bloquéate en la agenda cosas que te ilusionen, queda contigo, dedica tiempo a disfrutar, leer, pasear o descansar. Disfruta de las cosas que hagas y sobre todo, saca la mejor versión de ti mismo, sin compararte con los demás.


9. Pon una sonrisa en tu vida

La sonrisa abre puertas. Las personas somos reactivas, si nos sonríen sonreímos. La sonrisa ayuda a generar un ambiente amable, en el que nos vamos a sentir más cómodos y sobre todo más felices. Ház que el espejo te devuelva una sonrisa sonriéndole tú a él.


10. Medita.

La meditación puede aumentar tu felicidad porque te ayudará a sentirte más centrado, más controlado y enfocado en lo que es importante para ti. Aprovecha la meditación para hacer un repaso diario de lo que te ha gustado y de lo que tienes que agradecer. Apunta al menos tres cosas diarias.


Podemos tener un día cargado de momentos felices, pero si a la hora de recordar ese día los obvio y sólo me viene a la cabeza lo que no me gustó, tendré la percepción de que fue un mal día.


Hay personas que son unas expertas en enfocarse hacia lo negativo, por lo que empañan de esa percepción su vida.


¿Hacia dónde te quieres enfocar? En eidem podemos acompañarte hacia tu bienestar.

AYUDA

© -2018- Todos los deechos reservados - eidem - Aviso Legal y Politica de Privacidad

  • Grey Facebook Icon