Las caras de la ansiedad


La ansiedad está en la base de muchas de las dificultades que llegan a terapia. Decir que alguien tiene ansiedad, no aporta mucha información, ya que ansiedad tenemos todos los seres humanos, es una respuesta normal y adaptativa en situaciones de superviviencia. El problema ocurre cuando esa ansiedad se dispara en situaciones de normalidad y no podemos controlarla.

No nos detendremos en los trastornos ansiosos de los niños, ya que merecen capítulo aparte. Los más pequeños, también sufren por esta circunstancia y también lo manifiestan, aunque de diferentes maneras: Trastorno de ansiedad por separación, mutismo selectivo, trastorno impulsivo, de conducta, etc. Algunos de los trastornos los comparten adultos y niños aunque lo expresan de diferentes formas, ya que los niños tienden más al llanto, rabieta, quedarse paralizados, mudos, aferrarse.

Para no extendernos en exceso, y al margen de las clasificaciones oficiales que aparecen en el DSMV, aquí haremos un breve repaso práctico de las dificultades relacionadas con la ansiedad que más encontramos en nuestra consulta en personas adultas.

Trastorno de pánico

Nuestro cuerpo se activa como por arte de magia, con diferentes síntomas físicos muy intensos, nuestro corazón se acelera, temblamos, nos mareamos, sentimos dolor de tripa o de cabeza o sudoración excesiva. Los síntomas son muy personales en cada cual. Da la sensación de que algo grave nos está ocurriendo, pero en realidad, solo es un disparo de ansiedad sin más implicaciones que el profundo malestar y sufrimiento de quien lo padece. Este trastorno es complejo ya que la sensación es tan desagradable que se desarrolla lo que llamamos fobofobia o miedo al miedo, a volver a experimentar la misma sensación.

Trastorno de ansiedad generalizada

Es un estado de preocupación y agitación constante, que la persona no puede controlar. Provoca malestar físico, aunque las señales no son tan intensas como en el trastorno de pánico. Suele ir acompañado de pensamientos irracionales y poco adaptativos que no le permiten a la persona salir de la situación.

Fobias

Hay montones de fobias, y algunas muy curiosas, no nos detendremos mucho aquí, ya que no es objetivo de este artículo. Algunas fobias son específicas a objetos, animales, entornos naturales, a la sangre, los hospitales, situaciones concretas… Las personas no se plantean tratarse muchas de ellas, ya que no son situaciones a las que tengan que enfrentarse a diario, por tanto no provocan gran malestar en el día a día. Destacas algunas fobias concretas que los pacientes vienen a tratare por resultar más invalidantes para su vida cotidiana

Agorafobia: Disparo de ansiedad que aparece en una o varias situaciones típicamente agorafóbicas, tales como ir en transportes públicos, estar en lugares abiertos, hacer colas, estar en medio de una multitud, estar solo fuera de casa. Puede complicarse con un trastorno depresivo ya que la evitación puede provocarle una sensación incapacitante para salir de su casa y hacer una vida normal. • Hipocondría: Preocupación constante y diaria por el propio estado de salud, atendiendo a síntomas normales e interpretándolos como signos de alguna enfermedad grave. La propia ansiedad puede generar esos síntomas que la persona no identifica como ansiedad, sino como evidencia de su enfermedad. • Fobia social: Miedo intenso que suele aparecer en casi todas las situaciones sociales, donde la persona se siente observada y evaluada por otros y teme que noten su ansiedad y por tanto la puedan juzgar negativamente. • Glosofobia: Miedo a hablar en público. Suelen tratarse este problemas personas que están obligadas a exponerse a dar charlas o discursos en público, por causas laborales. • Aerofobia: Vienen a consulta personas con miedo a volar sobre todo cuando por motivos profesionales se ven obligadas a tener que hacerlo. • Amaxofobia: Miedo a conducir, curiosamente es frecuente verlo en consulta. Suele darse más en mujeres, quizá por cuestiones de rol de género, tienden a evitar y como en toda fobia, la evitación agrava el problema. • Nomofobia: Fobia muy reciente. Sensación de pánico a estar separados de un terminal con acceso a internet. Las personas no suelen venir voluntariamente a tratarse esta fobia, pero si vemos muchas personas preocupadas por que sus parejas o hijos están padeciendo esta situación.

Trastorno obsesivo compulsivo.

El TOC se caracteriza por tener pensamientos repetitivos que generan una gran angustia y que denominamos obsesiones. Para defendernos de esa angustia, llevamos a cabo conductas, que también repetimos una y otra vez para intentar que se vayan los pensamientos y por tanto la angustia. Estas acciones repetidas se llaman compulsiones

Oficialmente, se ha excluido como trastornos de ansiedad en los manuales diagnósticos, debido al protagonismo que tiene en este trastorno la rumiación de pensamientos obsesivos y los rituales conductuales asociados, pero de fondo, dichos rituales tienen como finalidad evitar que la ansiedad se dispare, por tanto forma parte de lo mismo, aunque con características particulares.

Si queréis saber más sobre el TOC en concreto, os remito al artículo que publicamos hace 2 semanas, sobre este tema.

Trastorno de estrés pos traumático.

También este trastorno ha dejado de ser oficialmente un trastorno de ansiedad ya que esta siempre asociado a un suceso o acontecimiento traumático vivido, sin embargo en el TEPT lo que se dispara como consecuencia de este trauma no es otra cosa que una intensa respuesta de ansiedad que puede aparecer como síntomas físicos o con recuerdos recurrentes del suceso vivido.

Trastornos adaptativos.

Es una respuesta desproporcionada y con gran carga de angustia ante determinadas circunstancias a veces cambiantes que rodean la vida de la persona. Quien lo padece, se siente incapaz de abordar su presente, lo que limita si vida diaria en gran media y esa dificultad, le impide a su vez planificar su futuro, con la desesperanza que eso provoca.

Tratamiento

Es importante trabajar sobre técnicas de relajación que depositen el control de la ansiedad en el propio paciente. Es importante hacer una buena evaluación del trastorno para después poder tratarlo adecuadamente a nivel cognitivo, ya que suele haber en gran medida pensamientos irracionales de base y a nivel conductual para controlar las respuestas de evitación que perpetúan y fortalecen el problema.

En resumen la ansiedad tiene múltiples caras y a veces unas se relacionan con otras, o con procesos depresivos. Si ves que la ansiedad te supera o ves sufrir a alguna persona de tu entorno por ello, debes saber que la terapia cognitivo conductual es muy eficaz para el tratamiento de los trastornos de ansiedad, busca ayuda profesional. #eidem #ansiedad

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