Que fácil, pero que dificil....la comunicación


Seguro que cuando acabéis de leer esto pensareis que es obvio y “de cajón”, pero lo que parece tan obvio y tan sencillo es en lo que todos los humanos erramos de forma habitual en nuestras interacciones sociales.

Seguro también que todos nos habremos hecho estas preguntas alguna vez….¿Cómo puedo hacer una crítica sin que a la otra persona le moleste? ¿Cómo puedo conseguir que me escuchen? Creo que no me siento entendida cuando hablo. ¿Debo decir todo lo que pienso?

La comunicación es una de las bases de la convivencia.

Todos los humanos estamos en constante comunicación aun cuando no decimos palabra alguna, porque la no comunicación no existe. Aunque estemos callados por más que uno quiera, no podemos dejar de comunicar (con las miradas, con las actitudes, con los comportamientos o a veces el mismo silencio también dice mucho de nuestra comunicación).

Todo esto que decimos, hacemos, o no hacemos le llega al otro y este a su vez nos responde.Por lo tanto, hay dos tipos de comunicación. La comunicación verbal, a través de palabras y la comunicación no verbal a través de gestos, posturas, expresiones faciales…la comunicación verbal la podemos controlar mejor pues todos en un momento dado nos podemos “preparar” lo que queremos decir. La comunicación “no verbal” es más innata y más difícil de controlar. Lo ideal es que ambas comunicaciones sean congruentes y no entren en discrepancia pues eso podría producir un error en la propia comunicación.

Tan importante como saber comunicar es saber escuchar a la otra persona. En ocasiones estamos tan obstinados de lo que queremos decir nosotros que no escuchamos de verdad lo que nos está diciendo la otra persona. Cómo se está sintiendo la otra persona con lo que nos está contando. Eso puede deberse a que estamos muy preocupados de pensar en lo que vamos a decirle nosotros, o en dar un consejo, o contar que a nosotros eso ya nos ha pasado….ese pensamiento nos distrae y como es lógico la escucha activa se pierde.

Otro de los errores más frecuentes que suele cometer las personas es monopolizar la conversación. Esto hace que las discusiones se conviertan en dos monólogos donde no se llega a nada en claro porque nadie se ha parado a escuchar cómo realmente piensa el otro. Lo que parece interesa en ese momento es “dar nuestro discurso” y nos da igual lo que el otro diga. Y claro…..eso el otro lo percibe

Hay personas que les pasa justo lo contrario, sólo dejan que hable el otro y ellos callan. Se tragan lo que realmente piensan y sienten… estamos hablando de personas con un perfil de comunicación más sumiso que quizás tengan falta de autoestima e inseguridad y que no se creen con el derecho a opinar y decir aunque se discrepe del otro. Así un día tras otro hasta que de golpe un día estallan por algo que no esperábamos.

En las consultas psicológicas es muy frecuente que se pongan estos temas sobre la mesa y se tenga que trabajar sobre comunicación, empatía, habilidades sociales o asertividad.

En eidem podemos ayudarte con practica a que tu comunicación se mas eficaz.

#adultos

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