Control de la Ansiedad y los Ataques de Pánico


Autora: Izaskun Galilea

LA ANSIEDAD

La tan temida ansiedad, en realidad no es una respuesta patológica, es una respuesta absolutamente natural de nuestro cuerpo que se da cuando vivimos una situación de alerta, en la que debemos reaccionar a un peligro o huir de una situación amenazante.

El trastorno ansioso se da cuando nuestro cuerpo responde como si hubiera un peligro real, cuando la situación es absolutamente normal nuestro cuerpo se activa de forma innecesaria provocando un profundo malestar.

LOS ATAQUES DE PÁNICO

Algunas personas tienen un nivel de ansiedad muy alto durante toda su vida y no desencadenan una crisis, pero eso no siempre es así.

Un día de pronto, en una situación cotidiana, sientes que te ahogas, te pones nervioso, comienzas a sudar, tu cuerpo tiembla, te mareas y sientes que en cualquier momento vas a morir de un ataque al corazón o que estás volviéndote loco. La intensidad de esa respuesta deja tal huella en la persona que la padece que su vida cambia, eso es lo que se conoce como un ataque de pánico. A partir de ese momento aparece el miedo al miedo, el intenso temor a que esa crisis vuelva a aparecer y volvamos a tener las mismas sensaciones.

ESTRATEGIAS DE CONTROL.

Para poder controlar una situación así, es necesario un tratamiento psicológico y en muchas ocasiones también con un apoyo farmacológico, al menos en su inicio. Desde la perspectiva cognitivo conductual que trabajamos en eidem queremos darte algunas pautas que pueden ser de ayuda, si se trabajan adecuadamente.

1.- Acepta su trastorno

Primero se deben descartar problemas físicos. La persona que tiene este trastorno suele peregrinar de médico en médico buscando uno que realmente le sepa entender y encuentre su problema, que por supuesto suelen creer que es físico. Una vez que el médico nos haya dicho que padecemos un trastorno de ansiedad, debemos aceptarlo, aprender a controlarlo y perderle el miedo.

2.- Reconoce tus sensaciones

Cuanto antes seamos capaces de reconocer las señales de inicio del proceso, más eficazmente podremos controlarla. Si dejamos que la respuesta crezca, no podremos controlarla. Si trabajamos sobre nuestras sensaciones y emociones y profundizamos en nuestro autoconocimiento seremos capaces de percibir esa fase previa que pasa desapercibida y que puede parar el avance de la crisis.

3.- Controla una vez que la respuesta ansiosa aparezca

Control fisiológico: Cuando comienza la respuesta ansiosa, nuestra respiración de manera inconsciente se acelera, produciéndose lo que se conoce como hiperventilación y provocando, mareos, nauseas, ahogos, temblores…, síntomas que si no controlamos a tiempo van a acrecentarse. Centrémonos en nuestra respiración, y hagámosla más lenta, pausada, respiraciones profundas, conteniendo la respiración unos segundos al inspirar y al expirar. Si controlamos este punto la activación comenzará a bajar.

Control cognitivo:

  • Reconocer pensamientos: La respuesta cognitiva natural cuando se produce el disparo de la ansiedad es alarmante y catastrófica: “Es horrible…ya me está ocurriendo otra vez… me voy a morir… me estoy volviendo loca”.

  • Detener pensamientos: Estos pensamientos alimentan el miedo llegando a provocar una angustia que altera cada vez más nuestra cabeza, es un círculo vicioso que debemos romper. Hay que parar esas ideas irracionales negativas.

  • Cambiar pensamientos: Es importante hablarnos de forma racional, a fin de cuentas lo que nos está pasando es una respuesta natural de activación de nuestro cuerpo y a la que no debemos temer porque podemos controlarla desde nuestro interior. Si perdemos el miedo a la crisis, esta terminará desapareciendo. Debemos darnos autoinstrucciones positivas del tipo “No pasa nada, se lo que es esto y lo puedo controlar”

EXPECTATIVAS

El objetivo de una terapia psicológica para tratar el control de la ansiedad y los ataques de pánico nunca va a ser que te conviertas en una persona tranquila. Si tú eres una persona nerviosa, lo que cabe esperar es que esa tendencia se mantenga, pero si has aprendido estrategias de control, tu ansiedad nunca más será un problema en tu vida. Se trata de vivir con las herramientas suficientes para saber que podemos controlar los síntomas cuando aparecen. Con el aprendizaje adecuado y perdiendo el miedo al trastorno, muchas personas han llegado a controlar sus crisis de angustia y a conseguir que desaparezcan.

Si ves que no eres capaz de manejar tu nivel de ansiedad y llevas sufriéndolo varios meses, no lo dejes más, es hora de buscar ayuda y darte la oportunidad de recuperar tu felicidad. Acude a un profesional y déjate ayudar. En eidem, Centro de Especialidades Psicológias...te ayudamos!!

#adultos

AYUDA

© -2018- Todos los deechos reservados - eidem - Aviso Legal y Politica de Privacidad

  • Grey Facebook Icon